Envidio a los que pueden leer sin distraerse en cuestiones personales…
…y aunque en general uno vive para cosas constantes y fuertes que le interesan, esas cosas en esos momentos dejan de pertenecerle o inquietarlo, y uno siente en esos instantes que durante todo el tiempo ha permanecido siendo otro… el tiempo, siempre estuve interesada en la idea de que no existe y pienso si podría hacerse una película, por ejemplo, sobre un mundo donde el tiempo no existe, o una novela quizá a la que le falten cláusulas adverbiales de tiempo, entonces rige el momento, el instante… “El tiempo no existe”… y digo yo si no se tratará más que nada de la vida, entonces se llamaría “La vida es un instante” o “Vida: un instante”. Y siendo una película, deberíamos agregar un personaje del mundo real que de repente llega a un pueblo desconocido donde el tiempo no existe y la gente hace las cosas cuando siente hacerlas y entonces, si uno quiere comer carne, tal vez, vaya a la carnicería pero al carnicero no le dieron ganas de abrir el local, entonces, se ve obligado a encontrar un carnicero con ganas de trabajar, eso si uno quiere, claro… y ese forastero o forastera llega al lugar, a una casa, en el seno de una familia que, por supuesto, es muy feliz y bien, ¿dónde estaba? ¡Ah! …ha permanecido siendo otro y entonces puede observar lo que no es desde lo que es con una comodidad y una melancolía inverosímiles y uno ya no piensa sino que es pensado… ah, Borges… y considerado por otro que no es nadie más que el verdadero uno mismo …ah, qué interesante… y en un momento distinto y excepcionalmente esencial; es casi seguro que la mayoría de ustedes… y me imagino en la sala de un sanatorio, a punto de dar a luz y Santiago, Santiago con la bata y el gorro antes de entrar al quirófano conmigo, en el pasillo y yo en la camilla, embarazada y Santiago me ve y se enamora y me besa pero es imposible porque Santiago ya tiene una hija y tiene una mujer y eso no pasaría porque la idea de tener un hijo con alguien prácticamente desconocido le asusta por sobremanera y podría haber quedado embarazada, es decir, podría estar embarazada ahora …y lo veo a Santiago feliz, yo podría enamorarme de Santiago, pero la realidad es otra, sería otra en tal caso. En fin… aunque no estoy tan segura de que sienta algo fuerte por la mujer, ojala se enamorara de mí, claro… pero … bah, me tengo que olvidar de Santiago….es casi seguro que la mayoría de ustedes los conoce y conserva a esos claros segundos… en la novela no habría segundos… inolvidables en los que nada importa sino lo que se está siendo mientras se viaja en ellos, un ser profundo … yo, a mí, me pasa… y luminoso sustraído a la caótica confluencia general de los sucesos que se encadenan y anudan ciñendo sin piedad la existencia hasta volvérsela a uno intolerable… claro, la idea de que somos presos… de los sucesos, de los sucesos que se encadenan, claro… nada más que durante esos segundos uno puede ser minucioso en todo lo que se refiera a su piel y a su carne y es una consecuencia de que son tan escasos y fugaces el hecho de que uno conozca tan poco de sí mismo… sí, totalmente.
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