lunes, 19 de enero de 2009

ODA



¡Flash! …

— LUZ CÁMARA ¡ACCIÓN!

¿Sabés qué?

Fue como un milagro...

Volviste, ¿y qué iba a hacer yo?

La atmósfera se tornó rosácea, todo tenía el color y la textura de una nube de azúcar.

Era 1988, ¿no? … ¿o 1990? ¿‘84 o ‘97? Algo así. Porque te juro que todo olía a algodón y se sentía como la piel de un bebé. Y la mole de gente avanzando por la avenida vacía de vehículos. Como brazos de ríos que convergían en un mismo mar. Mar de gente. ¿Nosotros? Y yo entre ellos. Y yo…y vos.

Viento…

Viene el viento a volarnos los pelos locos, sueltos, a humedecernos los ojos risueños, a pintarnos los párpados de azul. Una esperanza que vuelve, porque volviste.

Y escucho a alguien poner un cassette en el equipo de audio. Escucho la mano cerrar la cassettera y escucho el índice presionando PLAY. La cinta del cassette da vueltas. Gira…

Más.

¿Qué? ¿No entendés?

Me devolviste el olor de las flores del jardín de mi abuela. Ese que mis ojos disfrutaban cuando de fondo te escuchaba en la radio. Crujía tu voz. Crujía. Brrrr….Grrr… Pero te escuchaba. Rosas las flores, verde el pasto, amarillo mi vestido, pequeño, sentado observando la forma de las nubes. Y la música… ligera.

Cada vez más… te siento venir, llegar. Te siento pisando el mismo suelo que yo. DENTRO DEL MISMO CÍRCULO QUE YO. Como un viaje en tiempo y espacio. Somos seres de un mismo planeta, bailando sobre una misma órbita. Nacimos juntos. Nos conocemos como hermanos.

Y ese aliento de ilusión. ¡Cuánta ilusión junta!

Emoción… Como hace veinte años, los mismos acordes de una guitarra que llora y ríe al mismo tiempo, que nos extrañaba, como yo. Como todos. No dejes de sonar, por favor, te lo pido. Mi cuerpo pide a gritos tus canciones. Quiero verte bailar. Quiero volar.

Volar…

Eso que aprendí escuchándote.

La tele aparece. Llueve la pantalla y hace mucho ruido. Como la radio de aquel entonces. Sinceramente, sería tan bueno… tocarte.

El calor es exquisito, gime en mi oído. Me regala un rayo de sol delicioso y el sol cae y yo sigo soñando. Sueño, sueño en estéreo.

Y salís al escenario….

Volumen al taco y…

¡Flash!

LUZ CÁMARA ¡ACCIÓN!

Y una punzada me atraviesa. Morí de una. Y volví a nacer. Por la boca se me salía el alma prófuga y me llevaba la mano a ella para que no se me escapara.

Una historia detrás que se proyecta en mi cabeza como un láser. No aguanto. Es simplemente demasiado.

Te busqué, te encontré y la verdad, es una alegría enorme.

La luna, cuando apareció, se puso bien redonda para vos y brilló tanto que era un sol.

Y ahí fue cuando me tocaste. ¡Qué cruel de tu parte sabiendo que te ibas otra vez!

Magia.

Y te volviste a esfumar.

No hay comentarios:


Seguidores